Todo empieza el primer día en el que que el jefe de la empresa lleva a su hijo a aprender como funciona el negocio. Los futuros sucesores empiezan a observar con mirada crítica cómo lidera la empresa y también a pensar en los cambios que harían si fuesen ellos los directivos. El choque entre las expectativas no atendidas de los hijos y la negativa a ceder el mando del jefe, puede crear verdaderos cismas donde todos pierden…