Los equipos tienen su propia identidad y, por tanto, pueden describirse según la manera en la que se relacionan sus componentes. De este modo, pueden mostrarse superficiales entre ellos, poco implicados, con tribus sectarias enfrentadas de forma más o menos visible, acomodados, sin valentía para enfrentar los temas difíciles…
Preguntar al propio equipo por su estado no resulta una buena idea, ya que generalmente no llegaremos a conclusiones ni certezas claras y lo que sí tendremos son percepciones subjetivas individuales, que no nos darán una visión integral.
Mediante este Programa, los miembros que hayan sido designados desde un inicio accederán a la radiografía actual del estado de salud del equipo. Para ello, todos los participantes dispondrán de un espacio seguro, anónimo (si ese es el deseo), metódico y organizado, en el que podrán contestar a una serie de cuestiones relacionadas con las pautas de comportamiento entre los miembros del equipo. De este modo, los clientes verán las miradas que tienen todos y cada uno de los participantes, independientemente de lo que se esté expresando habitualmente en público.
Con este descubrimiento, el equipo podrá diseñar junto a Salva Fernández un plan de acciones tangibles con las que transformar el estado de salud identificado. Y, sobre todo, podrá adquirir la consciencia de cuál es su realidad como grupo.