Algunas personas tienen la creencia de que disponen de una capacidad mucho más desarrollada que los demás: ser capaces de imaginar con mucho acierto cómo van a estar los demás, qué piensan, qué necesitan, qué van a hacer o decir y, en definitiva, qué va a suceder. Lo que quizás no vean esas personas, es cómo su realidad no siempre se desarrolla de la mejor manera posible para ellos…