Te han contratado para hacer un trabajo o tu jefe te ha encargado una tarea. Y estás encantado porque te han dado una libertad absoluta para actuar. Piensas que es maravilloso que confien tanto en ti y crees que no puedes trabajar para nadie mejor. En tus ruedas de prensa estás orgulloso de ostentar semejante autonomía y los demás te miran con envidia. Sin embargo, cuando te dan toda la libertad es importante que identifiques todos los riesgos y que tengas herramientas para gestionar esa interacción.