En algún momento de tu trayectoria deportiva pensaste en mejorar tu rendimiento, contratando a algún entrenador que te planificase tus entrenamientos. Ahora, cada principio de semana recibes en tu bandeja de entrada una programación que, era la idea, debería provocarte algún tipo de emoción positiva. Sin embargo, puede ser que tu relación con esa planificación no sea todo lo satisfactoria que te gustaría…